El FC Barcelona, con 110 años de historia a sus espaldas, llega este mediodía a Roma, a la Ciudad Eterna, tierra de emperadores, césares… Y lo hace con la ilusión de un principiante y con la humildad de un campeón, porque para ser grandes hay que tener ambas virtudes. El conjunto de Pep Guardiola ha aunado esta temporada una ambición sin límites y una inquebrantable fe en sus posibilidades. Ha sabido recuperar el hambre y la sed de títulos que había perdido. Por eso, mañana se ha citado con la historia.
Hoy, cuando la plantilla azulgrana pise el césped del Estadio Olímpico a las 20.00 horas para entrenarse, empezará la verdadera cuenta atrás. No estarán solos, porque cada paso que den, cada carrera que realicen, cada esfuerzo que hagan, tendrán detrás a ciento de miles de aficionados, seguidores, socios y simpatizantes.
El Barça afronta hoy los prolegómenos de la que será la sexta final de la Copa de Europa (ahora Champions League) de toda su existencia. Después de Berna, Sevilla, Wembley, Atenas y París llega Roma. Y como no podía ser de otra forma, una vez más, la afición barcelonista se ha volcado con su equipo.
Estarán en las gradas del Olímpico romano 19.000 almas azulgranas, pero hubieran podido ser, perfectamente 100.000, incluso más. Es tal la pasión que despierta este equipo, ha conquistado tantos corazones, que será, sin duda, la final más seguida, más ansiada, la que nadie querría perderse por nada del mundo. Si conseguir una entrada para una final donde está presente el Barça siempre ha desatado una auténtica locura colectiva, esta final de Roma ha sido el no va más. Ha superado todas las expectativas y ha hecho añicos todos los cálculos.
Lo más importante, sin embargo, es el equipo. Los grandes protagonistas, los auténticos héroes, han sido y son los jugadores, así como el cuerpo técnico y su amplio equipo de colaboradores. Todos estarán en Roma, los 24 futbolistas que componen la plantilla profesional, a los que se han sumado a última hora Marc Muniesa, del juvenil, y Alberto Botía, del Barça Atlètic.
La delegación azulgrana, obviamente, estará encabezada por su presidente, Joan Laporta. Con él viajarán la totalidad de los miembros de la junta directiva, si bien solamente nueve de ellos podrán estar en el palco de honor. Para muchos de ellos será la segunda final de Champions League de su mandato, todo un éxito deportivo si tenemos en cuenta que llegaron al club en 2003. Que en seis años el Barça haya alcanzado dos finales y una semifinal es un registro de gran mérito. Laporta podría convertirse mañana miércoles en el único presidente del FC Barcelona con dos Champions League en su haber.
Después de saborear el triunfo en la Copa del Rey y en la Liga, el Barça puede cerrar un mes de mayo histórico. Sería la primera vez que un club español logra el triplete en una misma temporada. Un éxito sin precedentes. Hay que tener en cuenta que el equipo de Guardiola empezó la temporada oficial allá por el lejano mes de agosto jugando la fase previa de la Champions. Diez meses más tarde, después de haber disputado todos los partidos posibles, se encuentra a las puertas de la gloria. Serán los 90 minutos más importantes en la reciente historia del FC Barcelona.
Ganar es muy importante, por supuesto, pero a este equipo hay que agradecerle, por encima de todo, los grandes momentos que ha hecho vivir y sentir a sus aficionados. Han sido muchas tardes y noches de gran fútbol. Y por eso, pase lo que pase en Roma, hay que darle las gracias a una plantilla extraordinaria. Por su fútbol, por su apuesta por el espectáculo, por su mentalidad ofensiva, por su juego, por sus goles, por su capacidad de sacrificio, por dejarse la piel en todos y cada uno de los partidos que ha jugado, fuera quien fuera el rival. Por su actitud y por su mentalidad. El Barça está en Roma. Espera la Champions League. El triplete…
Fuente: www.sport.es








