El Bernabéu bajó el telón de la Liga viendo como el Madrid sumaba una nueva derrota, la cuarta consecutiva, ante un Mallorca que jugó sin presión y que en algunos momentos ridiculizó al equipo de Juande Ramos
Y eso que el Madrid se adelantó (19’) gracias a un testarazo de Higuaín. Con el marcador a favor, los madridistas dispusieron de una clara ocasión para sentenciar, pero la vaselina de Higuaín se marchó por encima del larguero (21’). Cuatro minutos después llegó el empate gracias a una penetración de Aduriz que puso en evidencia a la zaga local y que culminó Arango. Higuaín (31’) y Raúl (40’) tuvieron el 2-1 en sus botas, pero Moyá estuvo providencial. Ahí se acabó el equipo blanco.
El Mallorca se convirtió en el dueño y señor del partido tras el descanso. Santana, tras un jugadón desde el centro del campo que culminó con un chut por la escuadra (58’), y Keita (70’) pusieron en ridículo a la defensa blanca con dos golazos que acabaron con la gasolina de los locales y provocaron que la afición silbase a su equipo.








