Los fichajes galácticos para el nuevo proyecto de Florentino Pérez comienzan a tomar cuerpo. A pesar de que este año la figura parece que será José Mourinho en el banquillo, el club blanco aspira a traer a algunos jugadores jóvenes y alguna estrella contrastada. Así, el Real Madrid está ya ultimando un fichaje de peso como el del capitán del Liverpool, Gerrardy del rápido extremo del Benfica Di María. Los dos pueden costar unos 70 millones de euros y todo indica que los blancos volverán a tirar, un año más, la casa por la ventana.
Gerrard es, en estos momentos, la prioridad absoluta de Mourinho. En un principio se habló de que el técnico portugués había pedido a al centrocampista De Rossi, de la Roma, pero el inglés le seduce mucho más por su potencia e inteligencia sobre el campo. El capitán del Liverpool ve bien la operación porque desea ganar títulos y sabe que su actual club está en estado de derribo por la deuda que acumula.
Y es que el Liverpool va camino de desintegrarse este verano. Parece ya seguro que su técnico, Rafa Benítez, se marcha de la entidad para entrenar al Inter de Milán y la mayoría de sus estrellas seguirán su camino. Fernando Torres se marchará, Mascherano también y Kuyt ya lo ha pedido. Gerrard tiene claro que el próximo proyecto no le ofrece ningún tipo de garantías y está forzando para que le dejen salir como sea.
El Liverpool está en una situación de indefensión y el traspaso podría concretarse en una cifra algo inferior a los 35 millones de euros. Los ingleses no están en condiciones de presentar tanta batalla como pasó el verano pasado con Xabi Alonso y perderán a su jugador franquicia por un precio demasiado reducido tal y como está el mercado. La llegada de Gerrard forzará la salida de algunos jugadores en la zona media del campo y el que puede tener las horas contadas es Van der Vaart, jugador que sacó las castañas del fuego a Pellegrini en más de una ocasión.
Si no se tuercen mucho las cosas, la próxima semana podría haber novedades en este sentido. Y, cuidado, porque el Madrid podría haber preguntado también por Mascherano, un jugador al que le queda sólo un año de contrato en Anfield Road y que está claramente en el mercado. El argentino supliría las más que posibles bajas de Lass Diarra y Gago, que no son del gusto de Jose Mourinho.
Más avanzado parece ya el fichaje de Di María. El propio entrenador del Benfica, Jorge Jesús, reconoció ayer abiertamente que no contaban con el futbolista para la próxima temporada. Lo que está intentando el Madrid es rebajar el precio final del futbolista y parece que Florentino Pérez se ha implicado directamente en el asunto.
Los portugueses, sabedores de que el Madrid paga casi siempre un sobreprecio por sus fichajes, está pidiendo 35 millones de euros por el futbolista, una auténtica locura. Y la negociación no avanza. El Madrid, según rotativos portugueses, habría ofrecido a Drenthe para abaratar el precio, pero las cosas no acaban de cuajar. El representante del futbolista, Jorge Mendes, que es el mismo de Cristiano Ronaldo y Mourinho está realizando presión y su salida se puede concretar por 25 ‘kilos’. Aún así, este futbolista sale caro, muy caro.
Tras cerrar estos dos objetivos, el Madrid se centrará en el fichaje de un lateral izquierdo y hay dudas de traer o no a otro punta y a un extremo. Todo dependerá de las salidas porque parece que Mourinho no tiene nada claro si debe confiar en Benzema y Kaká, dos jugadores que fueron fichados a precios de oro y que han resultado un auténtico fiasco para el Madrid. El movimiento del dinero ya ha comenzado y parece que no parará.
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