Después de una caravana de ocho kilómetros y tres horas ante 750.000 personas por las calles de Barcelona en un autobús descapotable, los jugadores se saltaron el protocolo para irrumpir por sorpresa en el césped del Camp Nou a las diez y media de la noche. Por uno de los córners del gol sur aparecieron Valdés, Xavi, Bojan, Jorquera y Víctor Sánchez, con la Copa de Europa en las manos, eufóricos, protagonistas de un Camp Nou entregado.
La temporada empezó con los peores presagios posibles y la hemos acabado bañados en cava. Mucho ha llovido desde el 24 de julio de 2008, cuando el n ...