Xavi Hernández estaba feliz por el triunfo en el Bernabéu en su Clásico número 30, pero al mismo tiempo mostró su malestar por el comportamiento de Pepe en el terreno de juego: “Son entradas bruscas y lamentables”.
El mediocentro de Terrassa festejó al final del partido en el vestuario junto a su buen amigo Andrés Iniesta. Incluso Xavi se atrevió a posar en calzoncillos celebrando el 1-2 de la ida.
http://www.marca.com








